miércoles, 9 de enero de 2019

Linea San Martin

Micros del tren San Martín: crecen las quejas por lo lleno que están en horas pico y porque algunos no llegan a la estación del Mitre

BUENOS AIRES 9 Ene(Diario Popular).-Micros del tren San Martín: crecen las quejas por lo lleno que están en horas pico y porque algunos no llegan a la estación del Mitre

Por la imponente construcción del viaducto, el Gobierno dispuso colectivos gratuitos hace un año en el tramo Villa del Parque-Palermo; hay reclamos porque algunos no arriban a la estación Tres de Febrero del Mitre; cómo se viaja en horarios de alta demanda

La senda peatonal de la esquina de la avenida Juan B. Justo y Corrientes parece derretida. Pero es el pavimento lo que se hundió y dejó como marca las huellas de las ruedas de los colectivos. Un cartel "grafiteado" indica: "A Villa del Parque - Servicio gratuito de colectivos". Los carriles del primer Metrobus que tuvo la Ciudad de Buenos Aires se convirtieron desde mediados de enero del año pasado en la única forma que encontró el Gobierno Nacional para suplantar la ausencia del tren San Martín en el tramo Villa del Parque-Palermo. Suspendido por la imponente obra del viaducto, la forma provisoria de viajar es con los micros gratuitos. Un servicio que suma quejas de los usuarios por la frecuencia, como así también fastidio porque algunos no llegan a la terminal de Tres de Febrero, ubicada en Av. del Libertador y Dorrego.

Rita acaba de bajar en la plataforma de las avenidas Bullrich y Santa Fe. Tiene que ir hasta Retiro. Está ofuscada y dubitativa. Le hace una seña al chofer, que repite con su cabeza un "no" rotundo. "Tomo los colectivos por lo menos una vez por semana y de vez en cuando terminan acá, y nadie me dice por qué", reclama en diálogo con POPULAR. De lo mismo se queja Mariano a las dos de la tarde del primer viernes del nuevo año: "Ayer llegué hasta la estación y justo tomé el tren, pero hoy el colectivero me dijo que me baje acá".

"El que va es el de atrás, yo no, porque es por tanda. Yo finalizo acá nomás y vuelvo", detalla uno de los choferes mientras se apura a cerrar la puerta delantera para que no entre nadie y tener que volver a repetir lo mismo: "No llego a Tres de Febrero, es el que viene atrás".

Esa programación vuelve a ser la misma aproximadamente media hora después, cerca de las 14.30. Un colectivo llega y descarga los pasajeros porque su final de recorrido es en ese cruce de avenidas, y no en la estación del tren Mitre, la única vía directa que tienen los usuarios para conectar con Retiro.

Ante la consulta, desde Trenes Argentinos Operaciones le aseguran a este medio que de "la programación se encarga AUSA -Autopista Urbanas-", la empresa al mando de la construcción de los cinco kilómetros del viaducto que elevará las vías del ferrocarril a mediados de este año.

Sin embargo, AUSA lo niega y afirma que "solamente está ligada a la obra, no a la programación de los micros".

Trenes Argentinos confirmará luego que el servicio incluye esos dos "ramales" por la arteria. Ante la afirmación, entonces, el problema suscita en la falta de esa información para el usuario en las unidades.

Los ómnibus circulan con una frecuencia de cinco minutos durante el día y de diez durante la noche, de acuerdo a lo difundido por la empresa estatal. Si bien se constataron retrasos de cinco minutos durante las horas pico, los micros son hormigas en la avenida Juan B. Justo y, a pesar del corte por la demolición del puente de la Reconquista -lo que obliga a desvíos-, llegan varios a las paradas atestadas.

"Tiene que ver mucho el tráfico. Si está fluido va bien; si no, se llena. Ahí es cuando me comunico con mis compañeros. Uno está en Palermo y otro en Villa del Parque", comenta Enzo Raúl Mattei, encargado del área de evasión de la línea San Martín que fue derivado a la parada para ordenar a los pasajeros y disposición de micros. "Si vemos que necesitamos un micro vacío o casi vacío, lo pedimos y viene", agrega.

"Lo bueno es que viene. A veces tengo que dejar pasar uno, dos, pero bueno, hasta que no funcione el San Martín...", indica Marcos, que espera uno hacia Villa del Parque. A su lado, está su compañero de trabajo Omar. Ambos bajan todas las mañanas en Juan B. Justo: "Ahora tardamos veinte minutos más en llegar al laburo".

"Me cuesta subir a uno. Se llenan demasiado en Palermo y cuando llegás a Villa del Parque no das más, te morís de calor", relata Ramiro. Lo mismo le sucede a Marisa: "No dan abasto. Ves que llegan, pero no se puede viajar así a las seis de la tarde".

Cuando todo haya finalizado y el tren vuelva a funcionar, se habrán eliminado once barreras y se beneficiarán a más de 180.000 usuarios diarios.

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