Secreto revelado: la “herramienta” que supuestamente fue usada en el “sabotaje” del tren de YCRT no es antigua ni mucho menos intervino en un “atentado”
RIO TURBIO Santa Cruz 13 Oct (OPI Santa Cruz).-(Por: Rubén Lasagno) – El gobernador Claudio Vidal, el interventor de YCRT y ATE iniciaron denuncias formales por un supuesto “atentado” o “sabotaje” en la formación carbonera que descarriló en cercanías de la estación Capa, en el km 181. En ese contexto se argumentó que “un hierro que no pertenece a la máquina ni a la formación, apareció sobre las vías” y otros hablaron de un “anclaje de válvula de una antigua locomotora a vapor” colocado intencionalmente en la vía y esta sería la prueba palpable de que alguien atentó contra el tren carbonero. Hasta ahora.
El verdadero costo del descarrilamiento. Los vacíos legales que exponen a YCRT a pagar sobreestadías y lucro cesante si el Interventor no hace lo que debe hacer en tiempo y forma
Como dentro de las versiones, había una que le asignaba a la pieza de hierro, ser parte de una herramienta antigua, OPI Santa Cruz indagó sobre la procedencia y el objeto de la pieza de hierro que el propio Interventor le asignó ser un objeto que no pertenecía la formación.
Es en ese marco que nos acercaron una imagen correspondiente al bastidor de una de las locomotoras diésel-hidráulicas FAUR (de origen rumano, ex serie 76 de los ferrocarriles búlgaros BDZ, adquiridas para el ramal de Río Turbio) que se encuentra apoyada sobre tacos en los talleres, sin sus bogies colocados. Allí se observa con total claridad que la pieza hallada en el lugar del siniestro es un componente estructural nativo de estas mismas locomotoras diésel y en este caso, de la locomotora N° 005 que descarriló la semana pasada.
Se cayó la coartada
Con esta revelación, le diría a Gordillo, a Vidal y a Carlos Garzón de ATE que busquen otro argumento más convincente para justificar la estrepitosa mentira que han confabulado para quitarse responsabilidad de encima, denunciando ante la justicia federal un sabotaje y pidiendo las pericias de Gendarmería Nacional.
En la ingeniería y jerga mecánica ferroviaria, este componente que encontraron “sobre la vía” recibe el nombre de “Biela pendular de suspensión secundaria (o péndola de suspensión del bogie / bolster swing hanger) y también se la conoce en los talleres como “biela de anclaje o eslabón de apoyo pendular del bastidor”.
De acuerdo al asesoramiento que obtuvimos de personas sumamente compenetradas en los aspectos técnicos del material ferroviario, las locomotoras diésel-hidráulicas FAUR, la carrocería y el chasis principal (toda la estructura pintada de azul y blanco en la foto) no se apoyan de manera rígida sobre los bogies, es decir, los carros inferiores que llevan las ruedas y los ejes, ya que de hacerlo la máquina no podría tomar bien en las curvas ni absorber las irregularidades de una vía de trocha angosta (750 mm).
Esta pieza cumple tres funciones críticas suspensión secundaria y centrado, absorción de esfuerzos dinámicos y retención mecánica
¿Para qué sirve?
Nos explicaron que por el ojal inferior (el hueco ovalado) pasa un grueso perno transversal o viga basculante que la vincula al bogie. Esto permite que la caja de la locomotora “oscile” lateralmente de forma controlada al entrar en una curva o ante desniveles de la vía, devolviéndola luego a su centro por gravedad; la misma pieza trabaja a la tracción y flexión, amortiguando los golpes laterales y verticales entre el tren rodante (el bogie) y el chasis pesado que sostiene el motor diésel y la transmisión hidráulica y nos explicaron quie en muchos diseños de Europa del Este (como las FAUR rumanas), estos eslabones también actúan como límite o seguro mecánico entre el chasis y el bogie.
Si el lector observa con detenimiento la primera fotografía de la pieza tirada en el suelo junto al balasto va a ver que existe una fractura en el extremo superior de la pieza de hierro.
Secreto revelado: la “herramienta” que supuestamente fue usada en el “sabotaje” del tren de YCRT no es antigua ni mucho menos intervino en un “atentado”
La explicación técnica fue “el vástago largo y recto de la pieza no termina en una cabeza sana o en un perno desmontado, sino que presenta un corte irregular en su extremo superior, típico de una fractura por fatiga de material o rotura por sobrecarga mecánica. Se desprendió al quebrarse la sección que iba sujeta al soporte bajo el chasis de la locomotora” dijo quien fue perito ferroviario durante años en el ramal Belgrano.
Y prosiguió “Justo encima del ojal ovalado se observan marcas frescas de metal vivo (plateado, sin óxido). Eso indica que la pieza sufrió un fuerte roce o impacto mecánico reciente, muy probablemente en el instante en que se quebró, cayó hacia la vía mientras el tren avanzaba y fue pisada o arrastrada por la propia formación”.
Inventen otra cosa
De lo expuesto y en función de la gente entendida en la materia, no se trata de una pieza histórica de una máquina a vapor ajena al tren, sino de una péndola o biela de suspensión que va montada exactamente debajo del chasis de las locomotoras diésel que operan hoy en YCRT.
Ahora deberá ser la justicia que aclare si es así o no; si las pruebas que aportamos en este informe, en realidad esta pieza que todos aludieron como extraña a la máquina, fue parte o no del descarrilamiento y en todos los casos establecer si pertenecen o no a la formación, La teoría de que fue “plantada allí para sabotear la formación”, con este revelación, se cae de manera automática y los peritos ya lo saben. (Agencia OPI Santa Cruz)

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