Así es el plan de un nuevo tren de Vaca Muerta que promete revolucionar las exportaciones argentinas
ARGENTINA 2 Sept (El Destape).-El esquema proponía a Añelo como uno de sus principales puntos y se desarrollaría por etapas. No obstante, desde el Gobierno Nacional desestimaron la propuesta al considerar que, en las condiciones planteadas, no existe posibilidad concreta de llevar adelante un proyecto ferroviario de esta magnitud.
El esquema tendría a Añelo como uno de sus principales puntos y se desarrollaría por etapas.Un ambicioso proyecto ferroviario busca conectar Vaca Muerta con los puertos del Atlántico mediante una red de unos 1000 kilómetros que atravesaría Neuquén, Río Negro y Mendoza. La iniciativa privada, impulsada por TBSA, apunta a mejorar el traslado de insumos hacia la principal formación de hidrocarburos del país y, al mismo tiempo, facilitar la salida de minerales y producciones regionales hacia el exterior. Desde el Gobierno Nacional, sin embargo, descartaron avanzar con el plan.
El esquema proponía a Añelo como uno de sus principales puntos y se desarrollaría por etapas. De acuerdo con Sebastián Cantero, presidente y CEO de TBSA, unos 700 kilómetros estarían destinados específicamente a vincular el yacimiento con el sistema portuario. El recorrido completo, en cambio, incorporaría también la zona minera de Malargüe.
Desde el Gobierno Nacional desestimaron la propuesta al considerar que, en las condiciones planteadas, no existe posibilidad concreta de llevar adelante un proyecto ferroviario de esta magnitud. Fuentes gubernamentales señalaron que se trata de una iniciativa de escala muy significativa que requiere inversiones, estudios de factibilidad, definiciones técnicas y económicas y, fundamentalmente, un esquema de concesión que permita garantizar su sustentabilidad en el largo plazo.
El proyecto no cuenta con las condiciones necesarias para avanzar hacia una instancia efectiva de ejecución.¿Qué recorrido tendría el tren de Vaca Muerta?
El extremo occidental estaría en Malargüe, dentro del área minera mendocina. Desde allí, el esquema avanzaría hacia Rincón de los Sauces y posteriormente llegaría a Añelo, uno de los principales centros de actividad de Vaca Muerta.
A partir de ese punto, la planificación contempla continuar por territorio rionegrino mediante Campo Grande, Contralmirante Cordero y Paso Córdoba. Desde esta última localidad se proyectan conexiones con San Antonio Este y Punta Colorada, dos de las salidas previstas hacia el Atlántico. El sistema también contempla una posible vinculación con Bahía Blanca.
Sin embargo, Cantero aclaró que el proyecto no consiste simplemente en recuperar una línea ferroviaria existente. En una entrevista publicada por VacaMuerta.ar, el empresario afirmó: “Todo el mundo habla de Bahía Blanca; nosotros no vamos a Bahía Blanca”.
La primera etapa prevista contempla el tramo entre Añelo y Paso Córdoba, que incluiría un cruce ferroviario sobre el río. El objetivo es evitar que una parte del tránsito pesado dependa exclusivamente de la infraestructura vial existente. Cantero también señaló que “el trazado no empalma con la línea Roca”, por lo que se trata de una alternativa diferente al histórico vínculo entre Zapala y Bahía Blanca.
El plan incorpora además una red de nodos para concentrar cargas y distribuirlas hacia los distintos puntos de producción. TBSA prevé instalaciones principales en Malargüe, Pata Mora, Rincón de los Sauces, Añelo, Campo Grande y Paso Córdoba, junto con terminales asociadas a los puertos. Entre esos espacios se sumarían centros de menor escala, separados aproximadamente entre 25 y 50 kilómetros.
La circulación tendría dos sentidos. Hacia Vaca Muerta ingresarían arena, caños, cemento, maquinaria y otros materiales utilizados por la industria hidrocarburífera. En contrario, las formaciones transportarían cargas con potencial exportador.Cantero explicó también a El Cronista que el tren de ida de la arena "es lo menos rentable que tiene", por lo que "la rentabilidad más grande está en el tren de vuelta”. Entre los productos mencionados aparecen cobre y potasio de Mendoza, además de uranio, bentonita, frutas y cebolla provenientes de distintos sectores de la región.
El proyecto se relaciona con otro corredor ferroviario que volvió a quedar en agenda: el ramal Ayacucho-Tandil-Lobería-Balcarce-Quequén. Cuatro intendentes del sudeste bonaerense solicitaron incorporarlo al esquema de concesiones para recuperar el vínculo con Puerto Quequén, donde el último servicio ferroviario desapareció en 2003.


























