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viernes, 16 de junio de 2023

Obra de teatro en Tren

La obra de teatro que sorprende a los pasajeros del Tren del Valle

NEUQUEN 16 Jun (LMN).-Un grupo de actores se suman a la rutina del transporte con una propuesta teatral que recupera la historia del ferrocarril.

Los pasajeros habituales de la Estación del Ferrocarril Central de la Ciudad de Neuquén aguardan rutinariamente la formación del Tren del Valle que los llevará a las distintas estaciones hasta Plottier. De improviso aparece entre gritos y lamentos, una mujer que parece salida de una revista “Para Ti” de los años 50: “¡Gregorio! ¿Dónde está Gregorio! Debo ir a Zapala a encontrarme con él!”. Tras ella, un guarda del ferrocarril, al modo y uso de los ferroviarios de antaño, trata de calmarla, aunque sin salir de su propio asombro.

“¡Hay café, café!”, pregona un singular cafetero, de cejas anchas y profunda mirada. Lleva en su chaleco antiguo, termos y accesorios que parece haber sacado de un local de antigüedades. La gente en la estación empieza ya a sospechar de que se trata cuando Érica, una muchachita típica de una historia de tango, solloza compungida ahogando sus lágrimas en un pequeño pañuelo: “Viajo a Bahía Blanca”.

“Me resulta muy raro este tren, no es el que yo conozco ni el que suelo tomar. ¿Este es el que va a Bahía Blanca?”, vuelve a preguntar con un tapado marrón y un sombrerito rojo acentúan el misterio.

Con un sobretodo largo, de boina, lentes y prolijo traje, se suma a los demás, libreta y cámara antigua en mano, un periodista escapado quizás de una novela negra de detectives de fines de los cuarenta. “Soy Francisco Martín, periodista acreditado de La Manzana del Sud y necesito develar este misterio. ¿Qué tren es este? ¿Por qué todo parece haber cambiado de repente? ¿Se trata quizás de un sueño o en verdad estamos perdidos en el tiempo?”, dice.

Los pasajeros, transformados inmediatamente en público, se vuelven cómplices de una propuesta de intervención teatral del grupo “Tren… ¿Qué tren?” a cargo del director de Lucio Herrera, actor y profesor de Arte en Teatro quien comenta.

“Nuestra propuesta teatral nació antes de la pandemia como un homenaje por parte de Patrimonio de Provincia a los andenes y a la historia del ferrocarril en el marco del Día de los Monumentos Históricos. Comenzamos en un momento en que el tren viajaba a Cipolletti. Yo venía con muchas ideas al respecto por haber participado en una experiencia en Buenos Aires, llamada “el Galpón del Abasto” haciendo intervenciones en los subtes", contó Herrera a LMNeuquén.

El elenco de 

El elenco de "Tren... ¿qué tren?" en acción.

La obra

"Los personajes son habitantes del pasado, a los que podías encontrar habitualmente en los trenes en su época dorada, mucho antes de que se desensamblaran en la infame década del '90. Ellos llegan mágicamente a tomarse el viejo tren de los años 50 y cuando se encuentran con el tren moderno comienzan a sucederse una serie de peripecias y conflictos en la interacción con los pasajeros contemporáneos que tienen otras vestimentas, celulares, auriculares y detalles que no los dejan de sorprender", agregó y detalló que no es una obra teatral porque no existe un guion previo fijo.

"Sí existen ciertos disparadores a través de diálogos, preguntas, conflictos y deseos que se van presentando, a partir de los cuales, las actrices y los actores juegan e intervienen, ya que lo hacen en un espacio público y se encuentran con pasajeros que viajan rutinariamente y no han ido a ver un espectáculo. Es más cercano a lo que se llama Teatro Espontáneo de la escuela del dramaturgo brasileño Augusto Boal, que realizó múltiples experiencias en nuestro país. Es también una apuesta original que se realiza a través del Ministerio de las Culturas por intermedio de la dirección de Patrimonio de la Provincia en conjunto con Trenes del Valle que pertenece a su vez a Trenes Argentinos a quienes estamos muy agradecidos", dijo.

Herrera explicó que la obra es una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan cuales eran las características del mundo del histórico ferrocarril con todo su maravilloso folklore. "Es una propuesta para los pasajeros que consiste romper la rutina desde un lugar respetuoso que los invita sin obligarlos a sumergirse en la atmósfera del teatro", indicó.

"Es en sí una tragicomedia y está llena de momentos de desconcierto, aunque con muchos giros de humor, porque si bien la gente disfruta de la situación de sorpresa y estupor de los personajes, para ellos es todo un drama subir a un tren moderno que no reconocen y que no los llevará a sus destinos habituales”, agregó.

Su historia

Lucio Herrera comenzó su carrera en Neuquén en la década del '80 en la legendaria “Expresión y los jóvenes” en los primeros años del retorno a la democracia. Participó en el grupo de teatro “Claro Oscuro”, para viajar posteriormente a Buenos Aires a cursar la carrera de actor nacional en la Academia de Arte Dramático, cursando luego la carrera de Pedagogía de Arte Teatral en el IUNA. Desarrollo su actividad durante 12 años en México, posteriormente en Brasil, retornando a trabajar al país en el año 2016. Desde hace siete años es Jefe de Programación Artística de la Casa Museo Gregorio Álvarez.

La historia de los ferrocarriles atraviesa los puntos más determinantes del desarrollo de nuestro país. En la Patagonia han cumplido un rol fundamental en cuanto a la ocupación social del espacio y como instrumento de articulación de la región con el resto del territorio.

La privatización de la época del menemismo redujo ostensiblemente la actividad con el cierre de ramales, clausura de estaciones y el consecuente despido de miles de trabajadores. Cientos de pueblos fantasmas quedaron como mudo recuerdo de una época de esplendor y florecimiento. “Tren… ¿Qué tren?” es una propuesta, para rescatar del olvido, la vigencia de personajes con los que los ocasionales pasajeros se identifican y en los que no tardan en reconocer, las mismas historias que vivieron sus padres y abuelos.

Los actores en el Tren del Valle.

El presidente de trenes argentinos, Martin Marinucci, y el coordinador de Trenes del Valle, Francisco Ezquerra, fueron quienes dieron el visto bueno para que los pasajeros pudieran disfrutar de espectáculo a bordo, que acerque a los usuarios a la significativa historia del transporte público.

La actriz Eva Benac interpreta a Irene Porch, una mujer resuelta a rencontrarse con Gregorio, el amor de sus sueños que le ha prometido matrimonio para romper una racha de soltería y de desengaños. "Irene es una cincuentona que arrastra una racha importante de solterías, con el peso y la significancia que eso tenía en esa época. Espera el tren porque tiene la posibilidad de encontrarse con un antiguo amor. Es una especie de Penélope de los años 50 y lleva en la mano las cartas que su festejante le ha estado escribiendo todo ese tiempo”, contó Benac.

El cafetero es interpretado por Pocho Casado que es el integrante más antiguo del elenco, “Mi personaje es el de un cafetero al que su abuelita catalana le prepara el café para que salga a venderlos en el tren, de su abuela aprendió también el arte de leer la suerte de los pasajeros, lanzando en el suelo fragmentos de huesos, piedras y botones", dijo el actor.

"Tiene un arreglo especial con el Guarda al que soborna con “cafecitos” pero de quién recibe el guiño de poder trabajar a bordo porque sabe que también es un laburante y sale a ganarse el mango. Es un muy buen bailarín y le enseña a Érica a bailar el vals para que pueda lucirse en la boda a la que la han invitado a Bahía Blanca”, agregó.

Desde la pandemia se fueron incorporando y renovando los integrantes de la troupe actoral, de este modo se incorporaron otros personajes como el de Estela, la joven enamorada que viaja a Bahía Blanca, a un casamiento al que ha sido invitada, también con la promesa de conocer a alguien. Es interpretada por la actriz Gisela Dolzadelli, quien contó: “Estela Suárez y es la hija del estanciero Raimundo Suárez de la Roca. Aún no tiene novio, pero espera encontrarlo en la fiesta de casamiento a la que ha sido invitada por su prima de Bahía Blanca".

"Aunque no está muy segura de casarse, le entusiasma hasta el suspiro conocer a varios candidatos que le tienen prometidos. Escucha tangos a escondidas y es fanática de Nelly Omar, aunque su padre no está contento con este gusto y por eso ella baila sola en su habitación y escondidas. Estudia piano y acordeón. Sueña con viajar en sulky y algún día poder conocer el mundo”, detalló.

El personaje del guarda del Tren lo lleva adelante Claudio Vaucheret. “El Guarda está muy preocupado por encontrarse con toda esta situación nueva de trenes de otro tiempo. Está preocupado por su estabilidad laboral y, por la presencia de otros guardas. Es ex delegado, de la Fraternidad, el gremio de los ferroviarios. Por esa razón intenta mantener su trabajo, espiando el nombre de las nuevas estaciones para anunciarlas y copiando las acciones de los otros guardas. cuando trata de picar los boletos y se extraña al recibir tarjetas sube y de averiguar con el teléfono qué es lo que ocurre. Con el cafetero, del que con picardía recibe cafés gratis, tiene la confianza de comentarle que percibe toda la situación como muy extraña, como si se encontrarse en otro tiempo. Trata de satisfacer las demandas de las pasajeras a pesar de que es imposible porque no existen camarotes ni coches comedor. Las pasajeras terminan injustamente dudando de las condiciones del guarda. Se comunica mucho con el periodista y se interesa por sus historias”, dijo el interprete.

El periodista Francisco Martín es el cronista de un diario qué, aunque lleva un nombre ficticio, tiene reminiscencias de históricos diarios locales. Munido de una antigua cámara de cajón recorre los vagones tratando de registrar los desencuentros de los personajes a la vez que relata fragmentos épicos de la historia de Neuquén tales como la fuga de presos de la U9, las históricas inundaciones de la década del 50´y las infaltables anécdotas de la llegada del ferrocarril como punto de partida de la fundación de la ciudad.

Miércoles a miércoles, y con una continuidad que se irá reprogramando tras el receso invernal, “Tren… ¿Qué tren?” invita a hacer un viaje al pasado, pero desde le presente de los ferrocarriles. Llevando la consigna “¡Viva el Ferrocarril! y ¡Qué vuelvan a todas partes los trenes públicos! al final de cada intervención, para ahuyentar a los fantasmas de la crisis y el fracaso con la magia dramática del Teatro.

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