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lunes, 20 de abril de 2026

Trenes del San Martin y sus reparaciones

Apuestan a relanzar la demorada reparación de los coches de la línea San Martín

ARGENTINA 20 Abr (EnElSubte).-Trenes Argentinos apunta a retomar la demorada reparación de los coches remolcados de la línea San Martín. La empresa lanzó una importante compra de repuestos y una contratación para realizar el mantenimiento pesado "de media vida" de las unidades. Intervendrán la mayor parte de los coches y prevén instalarles aire acondicionado. Sin embargo, continúa demorada la ya adjudicada reparación general de las locomotoras y permanecen canceladas las obras de electrificación y renovación de vías y señalamiento.

Trenes de carga

Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) busca relanzar la demorada reparación de coches remolcados de la línea San Martín, que está cajoneada desde hace meses.

La empresa lanzó dos contrataciones destinadas a reactivar el proyecto: una importante compra de repuestos para coches y locomotoras –cuya reparación también viene demorada– y otra destinada a los trabajos de reparación de las unidades.

De acuerdo a documentos oficiales, a los que accedió enelSubte, la primera comprende la adquisición de piezas de recambio para los sistemas de frenos, de suspensión, neumáticos, componentes electrónicos, elementos de iluminación y señalización y componentes de puertas y ventanas, entre otros. Seis empresas se presentaron a la compulsa: Sabic, Grupo Monllor, Ferropar, Sim Impex, Expocomex y Motora Argentina.

La segunda abarca la contratación del servicio de “intervención pesada” sobre un total de 117 coches CSR Puzhen remolcados (convencionales y furgones), de los 160 que tiene asignados la línea. Se estima que las unidades restantes, entre las que se encuentran coches siniestrados y canibalizados, no serán recuperadas por el momento. Una contratación de similar tenor había sido lanzada el año pasado, pero fue luego suspendida “hasta nuevo aviso” debido a la falta de los componentes.

Prototipo de coche de la LSM con aire acondicionado. Foto: Pablo Gallardo – Plataforma 14

Esta reforma “de media vida” de las unidades -que ya superan los 13 años de servicio sin haber pasado por mantenimiento pesado- incluirá intervenciones en los bogies, en los frenos, en los sistemas eléctricos interiores y exteriores, en el sistema de tracción, en los bastidores, y la reparación de daños estructurales en las carrocerías y en los techos, entre otras tareas. También se prevé la realización de trabajos de interiorismo, con el reemplazo total de la carpeta de goma del piso de los coches, el cambio de los asientos, reparaciones estructurales en los pisos en caso de que se encuentren en mal estado, la reparación de ventanas y puertas dañadas, y la verificación del correcto funcionamiento de los sistemas de emergencia, entre otros.

Una de las novedades a destacar es que se prevé la instalación de equipos de aire acondicionado en las unidades, algo que no estaba contemplado en la fracasada contratación lanzada el año pasado. Cabe recordar que en 2022 se instalaron equipos de climatización en un coche prototipo que había sido intervenido en los Talleres Mechita, pero la iniciativa no pasó de la etapa de prueba.

El proyecto, así como otras compras de material rodante actualmente en curso, tiene como objetivo viabilizar el proceso de privatización ferroviaria. Los potenciales concesionarios han manifestado su reticencia a hacerse cargo de este tipo de inversiones, a las que ven como difíciles de recuperar.

La crisis de material rodante del San Martín

El deficiente estado de conservación de las unidades de la línea San Martín -que se arrastra desde hace años- no solo se debe a falencias en el mantenimiento, sino a la baja calidad de sus terminaciones, que contrasta notoriamente con las de los trenes chinos de las líneas Mitre, Sarmiento, Roca o Belgrano Sur, de mejor acabado. El deterioro de algunas piezas, como las ventanillas o los asientos, se hizo manifiesto cuando contaban con pocos meses de servicio.

Mientras el deterioro de la flota se profundizaba, solo se realizaron algunas intervenciones menores, como la instalación de cámaras en los furgones, el recambio de los tapizados de los asientos ante la rotura de los originales -problema agravado por el vandalismo endémico de la línea- y la citada prueba del aire acondicionado en un solitario coche, que no se hizo extensiva al resto de las unidades.

La situación se vio particularmente agravada porque, a diferencia de otras líneas, las capacidades de los talleres del San Martín para realizar trabajos de mantenimiento se encuentran muy disminuidas. Esto llevó, en años anteriores, a ensayar esquemas de mantenimiento tercerizado -tanto para los coches como para las locomotoras-, que fracasaron rotundamente.

A la delicada situación de los coches se suma el grave estado del parque tractivo. La reparación de las 24 locomotoras SDD7 de la línea, que también se encuentran excedidas de kilometraje, tampoco comenzó. Si bien la compra de repuestos incluye componentes para estas máquinas, por el momento la obra de reparación general continúa frenada. La reciente incorporación de tres locomotoras adicionales -idénticas a las actuales- no es más que un paliativo para una crisis tractiva que requiere de una intervención decisiva para ser revertida.

Más allá de estas compras y contrataciones, numerosos proyectos para la línea se encuentran demorados o fueron dados de baja.

Cabe recordar que el año pasado fue cancelada la licitación para la renovación de vías y señalamiento entre Retiro y Pilar, y el proyecto de electrificación de la línea, que iba a ejecutarse con un crédito del BID, que fue redestinado a fines no ferroviarios y finalmente removido del Presupuesto 2026 al ser considerado “no prioritario”. Esta obra, cabe recordar, incluía la compra de nuevos trenes eléctricos, que había llegado a ser adjudicada.

La parálisis afecta incluso a proyectos que sí habían sido considerados dentro de la emergencia ferroviaria -recientemente prorrogada por otros dos años-, como la reforma de la estación Palermo, que ya fue licitada y dada de baja dos veces. A su vez, aún no finalizaron los trabajos en el viaducto entre Palermo y La Paternal, incluyendo la estación Villa Crespo, que todavía permanece inconclusa.

En este sentido, las únicas contrataciones para la línea que registran avances apuntan a obras más bien menores y de rutina, como la reparación de 12 pasos a nivel entre las estaciones Pilar y Dr. Cabred o tareas de mantenimiento sobre la vía descendente del puente sobre el Río Reconquista, o de impacto previsiblemente marginal, como la llamativa construcción de una nueva estación intermedia entre San Miguel y José C. Paz. El inicio de estos trabajos se dio prácticamente en simultáneo a la cancelación de las obras de remodelación de la estación José C. Paz, que se encontraban relativamente avanzadas. 

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