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domingo, 30 de agosto de 2026

Empresas privadas sondearon al Gobierno para participar del proyecto ferroviario

El tren metropolitano anda buscando socios

ROSARIO Santa Fe 30 Agos(Pagina 12).-Mientras avanza el estudio técnico, Provincia explora empresas para financiar y construir el ferrocarril que podría unir Rosario y localidades vecinas.

Funcionarios de Santa Fe Prensa Gobernación Santa Fe

El tren metropolitano que impulsa el gobierno de Santa Fe para la región Rosario empieza a recorrer un camino que va más allá de los planos. En los últimos meses, la Provincia mantuvo contactos con empresas nacionales e internacionales interesadas en conocer el proyecto y evaluar una eventual participación en una obra cuya inversión, según las primeras estimaciones, rondaría varios cientos de millones de dólares.

Entre las compañías que ya mantuvieron reuniones aparecen el Grupo Petersen/Eskenazi, el Grupo Roggio, la china CRRC y la francesa Alstom, además de otros grupos empresarios de China y Brasil. En el plano local, trascendió que las constructoras rosarinas Obring y Pecam también manifestaron interés en participar de la obra.

Por ahora no existe una licitación ni competidores formalmente anotados. El gobierno provincial abrió en los últimos días una instancia preliminar destinada a presentar la iniciativa, conocer alternativas tecnológicas y explorar qué capacidad empresaria y financiera existe para llevar adelante un emprendimiento de semejante magnitud. En ese intercambio también empiezan a observarse posibles acuerdos entre compañías, por lo que no se descarta que la futura competencia incluya consorcios.

El proyecto es seguido con especial reserva por los equipos técnicos de la Provincia. Y los referentes políticos supeditan cualquier comentario a la decisión de aquellos. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo evitan brindar precisiones sobre las conversaciones y el estado de la iniciativa, al menos ante las reiteradas consultas de este diario.

Cuando comenzó a tomar forma, la obra fue calculada en unos 500 millones de dólares. Ese monto podría reducirse en función de la tecnología finalmente elegida, aunque el emprendimiento seguirá teniendo una dimensión excepcional para Santa Fe. Por eso, en el gobierno consideran improbable que pueda concretarse sin el aporte de grandes grupos de capital nacional o internacional.

La Provincia había anticipado en abril que pretendía elaborar esa ingeniería con recursos propios, en lugar de contratarla externamente. El objetivo es establecer con mayor precisión los trazados, las obras necesarias, el material rodante y las condiciones de funcionamiento del futuro sistema. La idea general coloca a Rosario en el centro de una red metropolitana destinada a vincular los corredores norte-sur y este-oeste.

Una de las definiciones que tendrá mayor impacto sobre el costo de la obra es el tipo de tren. Actualmente se analizan tres alternativas.

Una es un modo que llaman “metrotranvía”, un sistema que puede desplazarse por sectores urbanos y también utilizar corredores ferroviarios exclusivos, con un alcance mayor que el de un tranvía convencional. Otra opción es un tranvía urbano tradicional, mientras que la tercera apunta a una tecnología desarrollada en China que utiliza vehículos con ruedas sobre la calzada, sensores y sistemas de guiado, sin depender en todo su recorrido de vías ferroviarias convencionales.

La discusión tecnológica se cruza, además, con el proyecto de “pre metro” promovido por Ciudad Futura que Rosario/12 publicó la semana pasada. La propuesta municipal plantea recorridos urbanos sobre ejes similares a los que estudia la Provincia (ejes “norte - sur” y “centro - oeste”), por lo que uno de los interrogantes será si ambas iniciativas pueden complementarse en una misma red.

El primer corredor que aparece como prioridad es el que uniría Villa Gobernador Gálvez, Rosario y Granadero Baigorria. Con esas tres administraciones ya comenzaron los contactos, mientras que Funes y Pérez se incorporarán posteriormente a las conversaciones. El esquema metropolitano diseñado originalmente contempla a esas cuatro localidades alrededor de Rosario y podría alcanzar a una población superior a 1,3 millones de habitantes.

En una segunda etapa podrían sumarse extensiones hacia Timbúes, Arroyo Seco, Roldán y Zavalla, aunque esas ampliaciones todavía forman parte de un horizonte más lejano.

Otro punto en discusión es el modelo de contratación. La Provincia analiza licitar en conjunto la infraestructura y la operación para acortar plazos, aunque también podría separar ambas prestaciones. Incluso en un proceso unificado, la construcción y la explotación no necesariamente quedarían en las mismas manos: podría participar un consorcio o distintas empresas asumir cada una de esas tareas.

Si el proceso administrativo avanza sin sobresaltos, el gobierno estima que podrían transcurrir alrededor de 18 meses desde la licitación hasta que el proyecto comience a hacerse visible.

La diversidad de especialidades involucradas explica, en buena medida, el interés empresario que comenzó a despertar la iniciativa. La obra demanda resolver simultáneamente infraestructura, tecnología, provisión de trenes, financiamiento y operación, un conjunto de capacidades que no necesariamente concentra una sola compañía.


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