domingo, 10 de junio de 2018

Padre e hija llenan los trenes de zambas y chacareras

Padre e hija llenan los trenes de zambas y chacareras

Héctor y Fernanda Mancilla comparten la pasión por el folclore. En el Roca ya tienen público propio. 
   Los Mancilla interpretan clásicos nacionales.

BUENOS AIRES 10 Jun(Clarin).-Héctor Fernando Mancilla (59) y Fernanda Guadalupe “Lupita” Mancilla (26) son padre e hija. La joven heredó no sólo la pasión por la música sino también el talento y hoy juntos suelen ser ovacionados cuando en trenes o en la calle interpretan alguna canción popular.

Vecinos de Berazategui, desde hace casi una década Héctor y Fernanda suelen subirse a las formaciones del Roca y recorrer los vagones mostrando su música. “Mi papá ama tocar y la necesidad hizo que empezara a hacerlo en los trenes. Ese fue el sustento de mi familia. La música es todo para nosotros. Si no fuera por ella no podríamos haber salido adelante”, cuenta “Lupita” que también decidió qué era lo que le gustaba a los 10 años.

A lo largo de su vida, Héctor compartió escenario con grandes artistas populares. “Cuando yo era chica mi papá se fue de gira a Europa como parte de la orquesta que acompañaba a Mercedes Sosa y Raúl Olarte”, cuenta Fernanda. También tocó junto a Bruno Arias y “Los Carabajal”, entre otros grandes del folclore nacional.

El repertorio que padre e hija hacen está compuesto por carnavalitos, chacareras, cuecas, gatos y zambas. Héctor toca el charango y Fernanda, el bombo legüero. “El arte callejero te permite compartir con la gente las emociones, la sorpresa. Se genera algo muy bello que es brindar un poco de alegría con algo que a nosotros nos hace muy feliz”, afirma Lupita.

Son famosos. Los pasajeros del tren los esperan, los aplauden, les piden “otra”. “Muchos nos reconocen y nos felicitan. Nos preguntan cuándo vamos a grabar un disco para venderlo después de tocar. Por ahora no es una idea que tengamos o que proyectemos. Pero bueno, nunca se sabe. Quizás se dé algún día”, cuenta Lupita. Dice que lo más gratificante son los aplausos. “Que te hagan sentir que les gustó es realmente muy lindo. Te llena de energía para seguir. Es una alegría diaria que tenemos y un agradecimiento enorme para todos los que nos escuchan”, afirma.

Además de artista callejero, Héctor es profesor de música en la Orquesta infanto Juvenil de la Municipalidad de Quilmes. En tanto, Fernanda estudia el profesorado de música en Florencio Varela. Y también da clases particulares en su casa.

“Actualmente estoy alquilando y lo que hago es enseñar a tocar el bombo legüero y desde hace un tiempito también batería. Tengo una hija que mantener y lo que gano de las clases me ayuda muchísimo”, afirma.

Tocar en el tren no sólo es una oportunidad que encontraron ambos para mostrar su arte sino también para fortalecer su unión

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