sábado, 5 de agosto de 2017

Trasandino del Sur

Ferrocarril Trasandino Sur, un proyecto que une dos orillas

BUENOS AIRES 5 Agos(La Prensa).-El embajador chileno, José Antonio Viera Gallo, explicó que "se trata de dar un nuevo impulso al tren trasandino del sur; esa línea férrea existe pero faltan aproximadamente 300 kilómetros y se calcula una inversión de 1.000 millones de dólares para concretar un proyecto de enorme importancia estratégica".

El sueño de la Argentina transversal, de provincias intercomunicadas unas con otras, de personas y mercancías que se trasladan en un flujo constante por todo el territorio, del federalismo entendido como puentes que unen regiones diversas, quizás sólo sea posible en la Argentina a través del ferrocarril.

Por eso, pese a que este país está repleto de promesas incumplidas, siempre entusiasman tanto los proyectos que tienen como objetivo volver a poner en marcha el tren. Ya no sólo por las viejas vías que supo recorrer durante el siglo XX, muchas de ellas hoy inutilizables, sino por nuevos ramales que cubran extensiones hasta ahora huérfanas de durmientes y estaciones.

En eso está el Gobierno con el Plan Belgrano y su afán por lograr que el Belgrano Cargas, la red ferroviaria más grande de la Argentina, se ponga de pie con estándares de calidad propios de un país que busca el desarrollo. Su concreción implica una importante baja de costos para el sector productivo -hasta un 50%-, que hoy en día apenas si mueve el 4% de su carga por ferrocarril.

Dentro del mismo paquete se incluye la reactivación del San Martín Cargas y la línea Urquiza, todos ramales que están en operación, aunque algunos de ellos habían quedado prácticamente abandonados durante las últimas décadas.
ATLANTICO-PACIFICO

Sin embargo, también existen proyectos fundacionales, como es el caso del corredor ferroviario binacional que impulsan los gobiernos de Argentina y Chile, y que se trata ni más ni menos que de una línea férrea que unirá el puerto de Bahía Blanca con el de Talcahuano, en la VIII Región chilena.

El plan contempla conectar 51 localidades entre ambos extremos, permitiendo el flujo de mercancías entre la costa del Atlántico y la del Pacífico. Lo más importante a tener en cuenta para la concreción de la obra es que se utilizarían ramales ya existentes, y sólo resta construir un 20% del recorrido.

Durante el seminario Ferrocarril Trasandino Sur, realizado en la Embajada de Chile en Buenos Aires, el embajador de ese país, José Antonio Viera Gallo, explicó que "se trata de dar un nuevo impulso al tren trasandino del sur; esa línea férrea existe pero faltan aproximadamente 300 kilómetros y se calcula una inversión de 1.000 millones de dólares para concretar un proyecto de enorme importancia estratégica".

En concreto, de los 1.300 kilómetros restan construirse 276. De estos, 86 kilómetros deben realizarse en territorio argentino, y 190 entre las localidades chilenas de Lonquimay y Púa. Para lograrlo, claro está, hace falta financiamiento. Todos los cañones, una vez más, apuntan hacia las compañías chinas con respaldo de la banca estatal, que ofrecen créditos a largo plazo y baja tasa. Pero también se inscriben en esta carrera Japón u organismos tales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF), y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata).

La concreción de este proyecto dinamizaría la economía de la región, donde viven alrededor de 6 millones de habitantes, e impulsaría actividades tales como la ganadería, pesca, cultivo de frutales, y el rubro forestal, entre otros.

Un punto no menor es que el trazado ferroviario sería también vital para la explotación del petróleo y el gas no convencional del yacimiento neuquino de Vaca Muerta, como así también de minerales que extraídos en la cordillera pueden hallar en los puertos de Bahía Blanca o Talcahuano la boca de salida para los mercados de otros continentes.

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