martes, 4 de julio de 2017

El Gobierno y Randazzo

El gobierno destrozó la gestión ferroviaria Randazzo: “no hubo planificación ni control”

BUENOS AIRES 4 Jul(InfoCielo).-Lo aseguró Marcelo Orfila, presidente de Trenes Argentinos. Dijo que las obras de la vía a Mar del Plata, como las de la electrificación del Roca a La Plata, no tuvieron planificación ni control. Habló de 18.500 durmientes fisurados, pasos a nivel clandestinos y andenes que no servían.

El presidente de Trenes Argentinos, Marcelo Orfila, explicó ayer la demora de dos años para poner en marcha el tren a Mar del Plata y destrozó la gestión de Florencio Randazzo al frente del Ministerio del Interior y Transporte, cargo en el que el hoy candidato a senador por el PJ se desempeñó hasta diciembre de 2015, y que utiliza como caballito de batalla para mostrar “gestión”.Orfila sostuvo que tanto la renovación de vías a Mar del Plata como la electrificación del Roca a La Plata estaban "mal planificadas" y que hubo incumplimientos por parte de los contratistas, a quienes no se controló.

Es que, si bien el servicio a Mar del Plata era responsabilidad de Ferrobaires, una firma del estado provincial, la vía férrea, así como las obras para su reacondicionamiento, se operó bajo la gestión de Nación, de la mano de Randazzo.

En diálogo con FM CIELO, Orfila detalló una serie de inconvenientes que retrasaron la inauguración del servicio, y que atribuyó a dos ejes fundamentales: falta de planificación y falta de control. Además, el funcionario de Cambiemos sostuvo que al asumir las obras en la vía a Mar del Plata y en el eléctrico a La Plata “estaban paradas”.

“Después hubo que tomar esa obra, que estaba mal planificada, porque hubo problemas de 18.500 durmientes que se fisuraron y hubo que renegociar con la empresa que los construyó y reconociera el problema, para que no nos costara a los argentinos otros mil millones de pesos”, narró.

El problema de los durmientes, afirmó el titular de Trenes Argentinos, sigue vigente: “Vamos a seguir cambiándolos y testeándolos, porque se siguen fisurando. La responsabilidad es de la empresa y del Gobierno anterior que no lo controló, ni paró la instalación para hacerlos cambiar”, aseguró, tajante.

También admitió problemas en el puente Guerrero, que une las dos márgenes del Salado: “Era de hierro y de más de 100 años, fue reconstruido en hormigón. Tiene 250 metros de puente, con pilotes a más de 20 metros de profundidad. Tuvimos que entrenar gente porque no sabían manejar este tipo de coches”, aseguró Orfila, que dio cuenta, además, de pasos a nivel clandestinos sobre los cuales no había control.

La gestión bonaerense tampoco se salvó: “no había nada de tecnología en el centro de control, ni GPS para saber dónde están las formaciones”, relató, en torno a la herencia recibida de Ferrobaires.
 El eléctrico a La Plata

Orfila fue consultado también sobre los plazos y los motivos de la demora de la puesta en marcha del servicio eléctrico a La Plata, una situación que calificó como “muy parecida” a la de Mar del Plata. “Se anunció durante la gestión anterior que en 90 días se iban a electrificar 56 kilómetros; eso no existe. Estaba mal planificada, ni siquiera tenía contempladas las modificaciones en los andenes para que estén al nivel”.

“Al contratista hubo que seguirlo para que cumpliera, continuó Orfila, cuando agarramos la administración las obras estaban paralizadas, sin planificación. Todo eso lleva tiempo, trabajo”, se excusó. Por último, consultado sobre los plazos actuales, evitó dar precisiones: “No tengo una fecha estimada para llegar a La Plata. Quisiera que sea lo antes posible”.    

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