jueves, 15 de junio de 2017

Macri y Odebretch

Mauricio Macri da por hecho que Odebrecht dejará la obra del soterramiento del Sarmiento

BUENOS AIRES 14 Jun(Clarin).-Se lo dijo a sus colaboradores más cercanos: "Está a punto de irse, venderá su parte", fue el mensaje. La compraría la italiana Ghella, que forma parte de la UTE a cargo de la obra. Mauricio Macri está convencido de que la constructora brasileña Odebrecht se retirará del consorcio de empresas que tiene a cargo el soterramiento del Sarmiento. Así se lo transmitió en las últimas horas a su círculo íntimo, al que le reconoció que sería un “alivio” para el Gobierno.Pero no se trata de una expresión de deseo, sino de la información que le hicieron llegar al Presidente. "Está a punto de irse, le venderá su parte a otra empresa", fue el mensaje que les transmitió a sus colaboradores al trazar la estrategia del Gobierno de cara al mega escándalo de corrupción en el que quedó envuelta la compañía no sólo en Argentina y Brasil sino en otras partes del mundo. En la Argentina, la firma reconoció haber pagado sobornos por más de 35 millones de dólares entre 2007 y 2014, durante la gestión kirchnerista.Para el jefe de Estado, la decisión de la empresa de retirarse del soterramiento sería atinada ya que ayudaría a descomprimir. “Nos liberará de esa discusión”, afirmó, según confiaron a Clarín desde el entorno más íntimo del mandatario. Consideran que sería un gesto emblemático ya que se trata de una obra que está recién iniciada: tras diez años de promesas incumplidas, comenzó en octubre pasado y avanzó sólo 600 metros de los 18 kilómetros previstos entre Caballito y Castelar. Así, la compañía se quedó sin participar de un proyecto por el que el Gobierno desembolsará unos 3 mil millones de dólares.En Casa Rosada dan por hecho que quien se hará cargo de la parte correspondiente a Odebrecht sería la italiana Ghella, que actualmente integra la Unión Transitoria de Empresas (UTE), a cargo de la obra; al igual que la española Comsa e IECSA, la constructora que Angelo Calcaterra, primo del Presidente, le vendió recientemente a Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía y dueño de Edenor.Este enroque va en línea con la información publicada por Clarín días atrás, que consignó que el presidente de Italia, Sergio Mattarella, le habría pedido a Macri que saque a Odebrecht del consorcio para evitar que las causas de corrupción de la empresa brasileña impactaran en Ghella, algo que negaron enfáticamente fuentes de la embajada de Italia en Buenos Aires. Del mismo modo, desde el Gobierno nacional señalaron que no hicieron "nada" para que se concretara la salida de Odebrecht y que es un acuerdo "entre privados".Aunque la salida de la constructora brasileña en principio sería sólo del soterramiento, en Balcarce 50 lo viven con euforia: remarcan que es “la única gran obra que les queda” por lo que, exponen, quedaría virtualmente aislada y afuera del negocio de la obra pública hasta tanto no contribuya al esclarecimiento del escándalo del pago de coimas.No obstante, Odebrecht aún trabaja en obras menores, como la segunda etapa de la planta potabilizadora en Paraná de las Palmas, que implica la construcción de un acueducto para llevar el agua al municipio de Escobar. De esa UTE también participan Benito Roggio e Hijos S.A, José Cartellone Construcciones y Supercemento SAIC.la situación de Odebrecht es para el Presidente sólo una muestra más de un sistema de corrupción en el que convivieron durante décadas políticos, empresas y sectores de la Justicia. "Es clave la ley de responsabilidad penal empresaria", repite. No sólo porque así lo pide la OCDE: el razonamiento en el Gobierno es que, si hay empresas que pagan multas por coimas que brindan sus funcionarios, no habrá ejecutivos dispuestos a pagarlas; y si por el contrario hay protección para quienes pagaron multas y quieren dar información, no habrá funcionarios de gobiernos dispuestos a recibir coimas. Por eso, el martes se reunió con la titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso y hablaron sobre la importancia de comprometer a legisladores y al sector privado en el debate de la norma con el que propone penar el soborno transnacional de personas jurídicas. Ese mismo día también instruyó al ministro de Justicia Germán Garavano a que baje línea entre las espadas oficialistas de Diputados, donde había diferencias de criterios en el propio interbloque de Cambiemos.

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