jueves, 15 de diciembre de 2016

Electrificacion del Roca

Justificados reclamos por las fallas en los servicios de colectivos de la línea Roca

LA PLATA 15 Dic(El Dia).-Una especie de doble e injusto “castigo” deben soportar diariamente las miles de personas que habitualmente utilizaban el servicio ferroviario para dirigirse a la ciudad de Buenos Aires o a las estaciones intermedias: por un lado, como se sabe, la electrificación del ramal Quilmes del trayecto La Plata-Constitución se encuentra inconclusa, pendiente de la finalización de los trabajos que avanzan a marcha muy lenta; y por el otro, se ven obligados a realizar largas colas a la espera de los colectivos que suplantan a las formaciones ferroviarias.Tal como se informó en la nota publicada en este diario, los pasajeros de la línea Roca aseguran que las demoras para abordar un micro pueden extenderse a más de 40 minutos, en un problema que se ve agravado por la llegada de las altas temperaturas ya que la espera obligada deben realizarla a la intemperie.Luego de calificar como pésimo el servicio, destacaron que quienes trabajan en la capital federal sufren en forma especial las demoras, ya que los micros salen cada media hora o más, trasladan al pasajero hasta Quilmes pero los dejan a seis cuadras de la estación, hasta la que deben dirigirse a pie para tomar allí un tren a Constitución. Muchos de ellos dijeron levantarse a las 5 para llegar a las 9 a la ciudad de Buenos Aires y, sin embargo, así todo llegan tarde.Más adelante desestimaron la alternativa de viajar en las líneas de micros que tienen servicio habitual hacia la capital federal por considerar que, en una de ellas, las obras que se realizan en Puerto Madero, dificultan ese itinerario y además en esas unidades se viaja parado. La otra empresa, aseguraron, no se detiene casi nunca en las paradas y el servicio es muy deficiente.Además de esos y otros reclamos formulados por los usuarios de la llamada línea Roca, todos los días pueden verse en la esquina de 1 y 44 las colas que se forman que se extienden por más de una cuadra.En lo que concierne al transporte público de pasajeros, se ha señalado en forma reiterada que la frecuencia de los servicios debe responder cabalmente a la demanda de los usuarios, poniéndose de relieve asimismo que la regularidad, el confort y la seguridad pasan por ser características primordiales de ese servicio.Bajo ningún pretexto pueden permitirse defecciones como la aquí señalada, que se traducen en penurias para quienes merecen la más íntegra y puntual de las prestaciones. Es obvio que las empresas de transporte deben mantener un ritmo de frecuencias que garantice una plena atención para el universo de usuarios.Frente a un servicio de características públicas, como lo es el del transporte de pasajeros, se debería dar por descontado que los usuarios no deben ser quienes sufran perjuicios. Por entendibles que pudieran resultar algunas argumentaciones de las empresas, siempre es prioritaria la debida prestación que merecen los usuarios.Lo que siempre está en juego -y ello forma parte de la básica responsabilidad empresaria- es la excelencia de un servicio público, imprescindible para garantizar una buena calidad de vida de la población. Es imperioso, por consiguiente, que se asegure el cumplimiento de una prestación confiable y eficiente, tanto en lo que se refiere a las frecuencias, al cumplimiento cabal de los horarios como así también a la certeza de los recorridos programados.

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